Capítulo 4 “¬¬”

Espero les guste, está bueno ;)

Capítulo 4 “¬¬”


Lo único que recuerdo después de eso es que amanecí en la cama de Tom Kaulitz...
Cuando desperté no sabía dónde estaba, miré alrededor, tenía un enorme dolor de cabeza, así que no podía ver muy bien, lo que alcancé a distinguir fue un gran balcón, en el había un hombre sin camisa, ¿Qué había hecho ayer en la noche? Me empecé a preguntar; yo estaba sobre una enorme cama, estaba semi-desnuda, sólo tenía ropa interior para que me entiendan, me levanté lentamente debido al dolor antes mencionado y caminé hacia el balcón, en el camino tomé mi playera y me la puse. Al llegar a la gran puerta de vidrio que daba al hermoso balcón el hombre se dio la vuelta.
-Veo que despertaste.- dijo él sutilmente.
-¡Tú!- le grite al hombre, que era Tom Kaulitz.
-Sí, yo, ¿cómo te sientes?- hizo una mueca.
-¡¿Cómo crees que me siento?! , eres un cerdo pervertido.- yo estaba demasiado enojada con él, me había usado.
-¿Por qué un cerdo pervertido?- él estaba confundido, se veía en su cara que empezaba a enojarse conmigo
-Por favor, no te hagas el inocente, acéptalo, me violaste, y te aprovechas de mi falta de memoria para negarlo.-
Ahora sí Tom estaba enojado, empezó a gritar como histérico.- ¡Mira mujer, yo NO te violé, y tampoco me aproveché de ti, créeme no soy tan pervertido! ¡Así que hazme un favor y no me juzgues sin saber los hechos!-
-No me digas mujer, por favor un poco mas de respeto, sabes que mejor me largo de aquí.- me dirigí a la puerta sin pensarlo dos veces, me sentía tan usada, podría estar embarazada, ya que supongo que no se molestó en usar condón. Abrí la puerta, yo seguía solo en playera y parte de abajo de mi ropa interior, francamente no me di cuenta por el enojo que sentía, pero al abrir la puerta vi a Bill junto con Vale, vi a Vale con mi mirada furiosa que hizo que diera un pequeño salto de sorpresa. Salí del cuarto y azoté la puerta detrás de mí, Bill y Vale se quedaron adentro, no podía creer que Vale estuviese con ese pervertido de mierda y su hermano, simplemente no le hice caso a ese pequeño sentimiento de odio y traición que sentía hacía Vale y me fui a mi habitación.

En el pasillo me encontré a una chica, ella me miraba curiosa, y se reía, me acerqué.
-¿Tienes algún problema conmigo?- le pregunté pesada.
-No.-se rió.-Pero es que no traes pantalón.-volvió a reírse de mí.
-¡¿QUÉ!?- estaba realmente avergonzada, no quería que nadie más viese.
-Sí, pero mira… qué te parece si vamos a mi cuarto, te puedo prestar unos pantalones, a menos que tu habitación esté cerca de acá.- me dijo la niña amablemente, ya sin ninguna carcajada.
-¿De verdad me podrías prestar unos pantalones? No te los pediría si no los necesitara, pero mi habitación está demasiado lejos, todavía me falta bajar cuatro pisos, y aparte es una de las últimas.-
-Sí claro, sígueme.- fuimos a su habitación que era la 885, la última de ese piso; al entrar se podía ver inmediatamente que esta chica quería ser bailarina, había muchos posters de personas bailando, al igual que libros y cuadernos que decían "coreografías". No se veía ningún poster de Tokio Hotel, por suerte.
-¿Cómo te llamas?- me preguntó.
-María, soy de Chile y tengo 15, ¿tú cómo te llamas?-
-Sofía, soy de México, la ciudad, y tengo 16.- empezó a buscar unos pantalones,-¿qué talla de pantalón eres?-
-Emmm, creo que talla 4 o 3, pero no importa si me quedan grandes, te los devolvería hoy mismo.- le dije para que no se preocupara de la talla.
Sofía sacó unos pantalones rojos, pitillos, no me quedaban bien, eran demasiado largos, ella notó esto así que sacó unos leggings (panties) negros, me los puse y como traía una playera larga me quedo a la perfección.
-Muchas gracias.- sonreí.
-Oye una cosa más antes de que te vayas, me gustaría juntarme contigo mañana, me caíste muy bien, ¿puedes?- me preguntó.
-Sí, nos vemos mañana en la tarde noche en mi habitación, es la número 483.-

Me fui de ahí, estaba muy feliz caminando hacia mi habitación para poder ponerme ropa que me quedara bien, mejor dicho perfecto, y vi a Vale.
-María, oye, mira lo que paso con Tom, no es lo que crees.-
-Vale, no lo puedo creer, apoyas a esa banda de raros, en vez de apoyar a tu mejor amiga, a tu casi hermana, eso esta simplemente mal, no me hables.- me seguí de largo.
Llegué a la habitación y la abrí, lo primero que vi, y que me hizo estallar, fue a Tom sentado sobre mi cama, tenía la cabeza abajo, y estaba jugando con sus manos.

-¡¿Y tú qué haces acá?!- le grité.
-per-per-perdón.- tartamudeó, luego Vale se metió a la "conversación".
-Tom, no te perdones, tú no hiciste nada, y María, por favor escúchalo.- dijo Vale tratándome hacerme razonar.
-Valentina tú no te metas, y Tom o como te llames, lárgate de mi cuarto en este preciso instante.- me fui al baño. Empecé a llorar, no por Tom, creo, sino por Vale, mi BFF no me apoyaba, pero, Vale nunca decía mentiras, si apoya a Tom debe ser por algo; me pegué a la puerta del baño para poder escuchar lo que esos dos decían, estaban murmurando, lo hacían apropósito, Vale sabía que estaría escuchando.

Pasaron minutos que parecían horas, hasta que decidí salir de ese encerrado lugar que le llamamos baño.
No me atrevía a mirar a Vale a los ojos, en estos momentos no la consideraba mi amiga, pero igual la quería como a una; Tom seguía ahí, pero ahora estaba en el suelo sentado, mirando directo a mis ojos castaños, yo lo miraba de vuelta, hubo un silencio, era incómodo para mí, no sé si para ellos dos era lo mismo.
Bill entró a la habitación y rompió el silencio.
-María, escucha a Tom, aunque sea haz eso.- dijo él.
-Pero, cómo sé que no me van a mentir.-
-No te voy a mentir, yo sería incapaz de hacerte eso.- me dijo Tom seriamente.
-Pero no puedo estar segura.- yo era, y sigo siendo muy terca.
-Me gustas mucho, y cuando digo mucho, lo digo en serio.- cuando dijo esto me miró con sus penetrantes ojos color castaño claro, no le podía quitar la mirada de encima, me di cuenta que él era algo hermoso.
No hablé, era verdad, nadie que esté mintiendo te ve a los ojos de la forma en que el me veía.
-Te creo, pero entonces, ¿qué pasó?- le pregunté.
-Bueno, como tú ya te diste cuenta de seguro, estabas muy mal, Vale te quería llevar a tu habitación, pero no te podía cargar, así que yo me ofrecí a llevarte.- sonrió.
-Pero eso no explica como terminé en tu cama, en ropa interior.- ¬¬ eso era lo que pensaba de su historia.
-No ha terminado.- volvió a interrumpir Vale.
-Gracias Vale,- dijo Tom, luego siguió con su historia,- Bueno, yo me ofrecí y Vale aceptó, pero a medio camino empezaste a ... mejor no lo digo es muy asqueroso y de seguro ya sabes a que me refiero, y como me ensuciaste a mí y a ti, decidí que era mejor llevarte a mi habitación que estaba mucho más cerca, ahí adentro te quite la ropa, no hice nada más lo prometo, y te acosté en mi cama, yo dormí en el sofá.- ahí termino de hablar.
Yo solo me acerque a él y lo abracé.
-Gracias por ayudarme y por preocuparte por mí.- eso fue lo último que le dije antes de irme de ese lugar...

Continuará………….

0 comentarios:

¡Cuidado!

ESTAS HISTORIAS POSEEN DERECHOS DE AUTOR Y COPYRIGHT REGISTRADO. NO PUEDEN SER TOMADAS NI UTILIZADAS SIN PERMISO PREVIO DEL AUTOR.

¿De dónde vienen humanoides?


 

Blogger Template | Created by Adam Every