Capítulo 10 “Por fin”


Capítulo 10 “Por fin”
Justo en eso, llego Tom, sonriendo, con las llaves en la mano; ojalá las llaves sirvan.
Tomé las llaves y abrí lentamente la puerta, la Vale nos vio a mí y a Tom e inmediatamente salió corriendo al baño, estaba llorando; Tom me estaba tomando de la mano cuando entramos al cuarto, yo me intente zafar.
-No, no te zafes, por favor.- me susurró el al oído.
Yo lo voltee a ver y le di un tierno beso en la mejilla después voltee la cabeza a la puerta del baño, con mi otra mano giré la perilla y entramos. Al abrir la puerta vi que la Vale estaba llorando, mi reacción fue acercarme a ella e hincarme a su lado, Tom se quedo parado junto a mí, pero la Vale no lo estaba mirando a él, ella estaba mirando el suelo.
-Vale dime qué te pasa.-
-.......-
-Por favor Vale, no me hagas rogar.-
-No.-
-Pero, confía en mí, tu sabes que no te voy a juzgar.-
-......- solo me volteó a ver pero inmediatamente volvió a bajar la mirada.
-Vale dime quien te hizo esto.-
-¿Por qué crees que alguien me hizo esto?-
-Porque te conozco, y sé que alguien te dijo algo o te hizo algo.-
-Nadie me hizo nada; y, ¿qué te hizo pensar que me conocías tan bien?-
-Yo se que te conozco bien porque desde que estamos en pañales hemos estado juntas, siempre hemos sido inseparables, ahora dime qué te pasa.- le estaba dando una orden.
-No me conoces, así que no intentes entender.-
-Esta bien, no me digas, pero, yo intente ayudarte, espero que algún día me digas que te pasa, aunque tal vez sea una mentira, ya que bueno, no te conozco.- después de eso me levante con las manos en los ojos, no podía luchar contra las lágrimas que escurrían por mis ojos, me fui directamente a mi cama, Tom se quedó atrás.

-¿Cómo te atreves hacerle eso a tu mejor amiga, a tu casi hermana?- solo escuché que Tom le dijo eso a la Vale.
-Tú no me juzgues.- la Vale no estaba jugando, si él la seguía molestando ella iba a reaccionar de una forma no muy bonita.
-No te estoy juzgando, simplemente te hago la pregunta para que reflexiones.- Tom se fue del baño y se acerco a mi; me abrazo, el abrazo no era igual que el que me dio en la mañana, este era diferente, este era comprensivo, protector y amable, al mismo tiempo decía que me comprendía, era impresionante como un solo abrazo podía decir tantas coas. Subí la cabeza para ver sus hermosos ojos, los dos estábamos preocupados, yo por la Vale y el por mí.
-Tom, no sé qué hacer.-
-¿Tiene que ver con la Vale?-
-Sí-
-Solo puedes esperar a que ella esté lista para hablar contigo de esto, no hay nada más que puedas hacer.-
-Tienes razón pero, simplemente me siento tan impotente.-
-Yo sé cómo te sientes, y no lo digo solo para que te sientas mejor, la verdad es que me ha pasado.-

Nos quedamos abrazados por varios minutos, en silencio, ambos intentando calmar al otro, era impresionante como las personas se entendían; empecé a pensar y a recordar todo lo que la Vale y yo habíamos vivido juntas, todos esos recuerdos, las primeras fiestas, nuestros primeros novios, todo; sentí como las lágrimas empezaban a caer otra vez, no me importo, sentí como el abrazo de Tom se hacía más fuerte conforme las lágrimas caían, pero él se quedaba en silencio. Al poco tiempo de recordar me di cuenta que la Vale era mi hermana, mi gemela, que ella era la que me había enseñado el significado de la amistad, y también ella me había enseñado que era ser una buena, verdadera y fiel amiga; todos mis pensamientos fueron interrumpidos por que alguien tocó la puerta.
-Si quieres yo voy a abrir la puerta.- dijo Tom, yo solo asentí a su propuesta, la verdad es que no estaba en condición para abrirle o hablarle a nadie.
Cuando miré la puerta vi como Sofía y Georg entraban, muy juntos por cierto.

-María, ¿qué te paso?- me preguntó Sofía mientras que se acercaba a la cama donde estaba.
-Nada de verdad.- sonreí falsamente.
-No me digas mentiras, estas llorando.- inmediatamente miró a Tom, que estaba en la puerta con Georg.
-No, no fue Tom, es que es la Vale, ella está muy mal y no tengo la menor idea de porque.-
Miré a Tom ya Georg, ellos no se dieron cuenta, estaban hablando de algo, tal vez ellos sabían algo, o simplemente estaban hablando de cualquier cosa, bueno al parecer nunca sabré.

Estuvimos todos en silencio por un rato, hasta que Georg se acercó a mí, el estaba un poco indeciso de si hacerlo o no, así que Tom tuvo que empujarlo hasta donde yo estaba.
-Emmmm.- dijo el
-¿Qué?-
-María, ¿te puedo decir algo?-
-Sí, dime.-
-Yo sé porque la Vale está tan mal.-
-.......-
-Todo fue por mi culpa.- miró hacia sus pies.
-Eres un imbécil, te juro que te voy a matar.-
-Espera, antes de que me hagas algo escúchame.-
-........- Esta bien, lo iba a escuchar, pero solo porque me caía bien.
-Es que la Vale me estaba contando algo, y bueno estábamos caminando y ella se puso a llorar, porque no sabía qué hacer, yo como un buen amigo la abrazo y en eso solo vemos a Bill llegar, el se nos queda viendo, piensa que está pasando algo mas y...- se calló-
-¿Y?- pregunté neurótica.
-Y empezó a insultar a la Vale.-
-Es un imbécil.- dijo Tom en voz baja.

Yo también pensaba que era un imbécil, pero no lo podía decir por dos razones, 1, era el hermano de mi, no se puede decir novio, pero de mi, amigo con derechos, de la persona que amo con toda mi alma y corazón, y numero 2, porque era la persona que mi mejor amiga, mi Twina, amaba tanto; hablando de ella no podía creer que nos hubiésemos peleado de esa manera, simplemente estaba mal, éramos prácticamente hermanas, en estos momentos me gustaría poder estar ahí en el baño, con ella, abrazándola y diciéndole que todo va a estar bien. Estaba pensando y deseando todas estas cosas cuando todo el mundo voltea a ver a la puerta del baño, yo volteo y solo veo que la Vale está corriendo hacia mí, me abraza, yo la abrazo y nos quedamos así.

-Perdón, de verdad, no quería.- me dijo ella casi rogando.
-Te perdono, pero también perdóname a mi.-
-¿Por qué habría de hacerlo?-
-Por querer entrometerme en todos tus problemas.-
-Pero si eres mi mejor amiga, mi hermana, ese es tu trabajo, aunque yo no quiera.-

Todo este tiempo nos mantuvimos abrazadas, no nos soltamos ni por un segundo cuando de la Vale solo suspiró, me soltó, dio unos pasos hacia atrás y se volteó, yo no sabía que le pasa, pero no me iba a decir, así que decidí ver el problema con mis propios ojos, cuando voltee vi a Bill, parado justo enfrente de mí, a unos pocos metro de la Vale, yo estaba a punto de echarlo pero Tom me dijo que no con la mirada y la cabeza, me tomo la mano y nos fuimos de ahí.

VERSIÓN VALE ---->

Cuando vi a ese, ese...
Está bien, no me atreví a decir lo que era, pero eso no le quitaba nada, cuando lo vi me dieron ganas de matarlo, pero al mismo tiempo de correr a abrazarlo, simplemente me voltee para no verlo, no pasó mucho tiempo cuando sentí que una mano me tocaba la espalda y subía hasta llegar a mis hombros, yo me di la vuelta bruscamente, y lo vi a ÉL.

-¿Qué quieres Bill?-
-Tengo que decirte algo.-
-¿Por qué habría de escucharte si tu no quisiste?-
-Es que, de eso quería hablar.-
-.......- Yo me iba a rehusar a hablar.
-Está bien, es que, tú tienes razón, debí escucharte, y estuvo muy mal de mi parte.-
-........-
-Vale, por favor no me hagas esto, tu eres realmente especial para mí.-
-......?-
-Vale, perdóname por favor.-
-Emmmm, es que no se Bill.-
-¿Por qué no?-
Yo no sabía que contestar,- Es que,- ya, le iba a decir la verdad,- me.... gustas demasiado, y no sé si sea algo bueno o malo.-
-Vale, obvio que es algo bueno.-
-Para ti po, pero no para mi.-
-Claro que sí.- Bill sonrió una hermosa sonrisa.
Yo solo fruncí el ceño.
-Porque a mí también me gustas, y no sabes cuánto, te tengo que preguntar algo.-
-¿Qué?- No tenía palabras para describir como me sentía, era un momento mágico, me gustaría poder hablarle a la María, pero tenía que esperar la pregunta de Bill, tal vez, era muy poco probable, pero tal vez me iba a preguntar lo que siempre quise escuchar desde que tenía 14 años, desde que vi a Bill en un poster por primera vez.
-Este, quería ver si...-
-Si que.-
-¿Quieres ir al cine o algo así conmigo?- Bill miró hacia abajo, por vergüenza a que le dijera que no yo supongo
-¿Cómo en una cita?-
-Sí- me miró profundamente esta vez y retuvo mi mirada, sus ojos eran simplemente hermosos, indescriptibles, me quitaban el aliento, a esa mirada que me dio solo le podía decir una cosa.
-Está bien, el viernes, ¿te parece?- dije hipnotizada.
-Está perfecto.-

Justo ahí el se aceró un poco mas ahí el me tomo de las manos y me abrazó, nos quedamos así hasta que él se tuvo que ir, ya que era muy de noche.
Yo no pude dormir esa noche, estaba ansiosa por el día siguiente, era el primer día de clases, mi primera clase de cantó en la que Bill iba a dar clases, el era tan perfecto, y yo estaba tan feliz, pero, tenía mis dudas sobre Tom y la María, yo creo que solo la está usando....

CONTINUARÁ......

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¿De dónde vienen humanoides?


 

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