Capítulo 19 "Apoyo incondicional"


Capítulo 19 "Apoyo incondicional"

Una lágrima salió de mi ojo, me acerqué al apasionado, tierno y amoroso hombre que estaba en frente mio y lo besé, sin decir palabra alguna, me encantaban sus besos, me encantaba cada vez que sus tersos labios rosaban los míos, lo que yo sentía era algo inigualable. Nos separamos, mas bien, yo me separé de él, estaba preocupada por Vale, no porque estaba en el hospital en la camilla, porque a decir verdad, ella ya se veía bastante bien, de hecho se veía perfecta; la razón por la que estaba inquieta era que sentía que ella necesitaba de mi, tal vez no era cierto y solo era un estúpido presentimiento, o tal vez, si me necesitaba. Seguíamos sin hablar, yo lo tomé de la mano y lo guié adentro, y para colmo la Vale estaba dormida, así que solo era un presentimiento.

-Tom, si quieres ya te puedes ir.- le dije acariciando su mano.
-No de verdad, me quedo.-
-¿Seguro?-
-Si, o que, ¿quieres que me vaya?-
-Nononono, es que yo sé que no eres muy amigo de Vale, así que pensé que te sentirías incómodo.-
-Bueno, entonces creo que tendremos que dormir juntos.- le dije sensualmente en lo que levantaba mi ceja derecha.
-Eso me gusta,- hizo una pausa para humedecerse los labios,- y mucho.-
-hahahahahahahha.- me eché a reír sin razón alguna, algo que me pasaba frecuentemente.
-¿De que te ríes?- me preguntó.
-No sé- le dije entre carcajadas, algunas ruidosas y otras silenciosas.
-¡¿Cómo no sabes?!-
-hahahahahaha, si ya te dije que no se de que me río, simplemente me dieron ganas de reír.-
-Si, claro.- se notaba un gran tono de sarcasmo en su voz.
-Tom, ¿crees que me río de ti?-
-No.- volteo la cabeza, yo me acerque, ya sin reírme, algunas veces no me gustaba como actuaba Tom, algo infantil, pero igual lo amaba, lo amo y lo seguiré amando; le tome la cara para poder ver sus ojos, pero el la corrio.
-Tom, por favor mírame.-
-.............- no dijo nada pero me volteó a ver.
-No me estoy riendo de ti, te lo prometo.-
Él suspiró.-Entonces, ¿de que te reías?-
-No se, simplemente hay veces que me dan ganas de reír y lo hago, sin ninguna razón en especial.- le dije sonriente, mis manos estaban en su cara, los dos estábamos muy cerca del otro, a solo unos centímetros, no hicimos nada mas que observar e idolatrar al otro; yo voltee a ver a Vale y luego a Tom, me sonrió y me dio un beso en la cabeza, el beso hablaba por si solo y lo que decía era que él siempre iba a estar ahí para mi.

Caminé hasta el sillón cama y lo abrí, era lo suficientemente grande para que Tom y yo durmiéramos juntos, perfecto; a continuación de ese rápido pensamiento obsceno fui hacía el armario, donde guardaban las cobijas, intenté tomar dos, pero no alcanzaba debido a mi baja estatura, entonces solo dirigí mi mirada a Tom e hice pucherito, él al principio no entendió, así que tuve que "tratar" de bajar las cobijas una vez más, ahí fue cuando algo en su cerebro hizo "click"; como ya estaba cerca mío, Tomo simplemente dio unos pocos pasos hacía el armario, alzó su brazo, estirándolo, y sacando dos cobijas, una rosada y otra celeste, me las entregó.

-¿Quieres que te ayude a poner las cobijas?- me preguntó mientras un gran bostezo salía de su hermosa boca.
-Si, si es que quieres dormir rápido.- dije esto entre pequeñas risas.
-Entonces, obviamente te voy a ayudar.- me dijo riendo.

Los dos pusimos y acomodamos las cobijas y almohadas en el sillón cama, nos acostamos, uno al lado de otro, yo le empecé a hacer cariños a él, mis manos rozaban por sus manos y sus brazos; yo me voltee para poder ver su cara, esa cara con la cual no podía vivir sin, se me quedo viendo mientras acercaba sus aterciopelados labios a mi cuello, empezó a hacer un pequeño camino de besos, uno tras otro, el camino empezaba casi en mis pechos, luego subía por mi cuello, mi mentón, mi mejilla hasta llegar a un costado de mi boca, yo fui la que le dio un apasionado y caliente beso, no paso nada mas, no lo íbamos a hacer en un hospital, bueno aunque sea no nuestra primera vez juntos. Me volví a voltear, cerré los ojos y me quede dormida.

----------------VERSIÓN VALE -------------------------------

El dolor me despertó, no sentía mucho, pero si lo suficiente para despertarme. Veía un poco borroso, pero solo era porque no había dormido muy bien; el cuarto estaba muy silencioso, empecé a buscar a María, pero no la encontraba, probablemente había salido; tome mi celular de la mesita que estaba del lado izquierdo de la camilla, y le mande un mensaje a María diciendo:

"HOLA! YA DESPERTÉ, ¿DÓNDE ESTAS? HÁBLAME O MÁNDAME UN SMS, ¿NO? TA BIEN TE AMOOO :D"

Con eso bastaría para que me llamara, tenía tantas cosas que preguntarle acerca de anoche; pasó aproximadamente un minuto cuando el celular de María empezó a sonar, mis ojos se dirigieron al sillón cama, el cual no estaba vacío, ahí estaba María, y no estaba sola, Tom y ella, dormidos, abrazados, él tenía su brazo alrededor de su pequeño cuerpo, mientras que ambas manos, la de ella y la de él, estaban tomadas; la verdad me hubiera gustado haber tomado una foto, ambos se veían muy bien juntos, se veía como el amor entre ellos era enorme; los miré por mucho tiempo cuando me aburrí me paré al baño, me tenía que arreglar un poco, me sentía horrible, me paré y caminé al baño, entre y me vi al espejo, me veía horrible, el hospital me sentaba muy pero muy mal, aparte de lo morado de algunos moretones, tenía el cabello sucio y desarreglado, esto no podía permitirlo, tomé el cepillo y me empecé a peinar, estaba cepillando mi largo y castaño cabello cuando escuché un ruido, dejé el cepillo y salí del baño, ahí en la puerta estaba Bill, con una sonrisa de oreja a oreja, me acerqué y el se acercó.

-Hola preciosa.- me dijo tierno, amoroso, dedicado.
-Hola, ¿cómo estas?- le pregunté.
-Mejor ahora que vi que ya estás mejor.-
-Tierno.- murmuré para mi, en lo que lo abrazaba.
-¿Vale?-
-¿Qué pasó?- su tono me desanimó un poco porque era como si lo hubiera sacado de onda con el abrazo.
-¿Qué hace Tom acá?- me preguntó.
-Ah, claro, es que vino a visitar a María porque se había quedado algo preocupado ayer, por la forma en que se estaba comportando.-
-Ya veo.- dijo comprensivamente.- ¿María ya esta mejor?
-Si, creo que la visita de Tom la ayudó, pero sigue algo ida y afligida.-
-¿Por qué?- su preocupación era real, se notaba.
-No creo que sea una buena idea que yo te diga.-
-¿Por favor?- él era tan tierno que no me pude contener.
-Esta bien, veras.....-

Le empecé a contar la historia, el asentía constantemente la cabeza, en signo de entendimiento, al terminar la historia se quedo perplejo, sin nada que decir, la verdad, la historia de María, como la mía, eran muy fuertes, ella y yo nos entendíamos por eso, nos habían pasado cosas muy similares, volviendo a Bill, él solo se le quedaba viendo a María y a Tom, los dos felizmente durmiendo; comencé a cansarme de estar tanto tiempo parada, decidí ir a acostarme nuevamente, caminé hasta la cama, pero al subirme, tiré una bandeja que estaba en la mesa al lado de la camilla, el ruido que la bandeja hizo al caer fue rotundo, Bill y yo volteamos a ver a los dos tórtolos, como esperamos ambos se despertaron de un salto y nos vieron con cara de enojo...

CONTINUARA......

By María

0 comentarios:

¡Cuidado!

ESTAS HISTORIAS POSEEN DERECHOS DE AUTOR Y COPYRIGHT REGISTRADO. NO PUEDEN SER TOMADAS NI UTILIZADAS SIN PERMISO PREVIO DEL AUTOR.

¿De dónde vienen humanoides?


 

Blogger Template | Created by Adam Every