Capítulo 15 "Cat fight"

Capítulo 15

Rayos, esta tipa si era mi rival, y me daba mucho miedo, quien sabe que es lo que estaba planeando, se veía tan mala, como sacada de una película de terror, ¿qué voy a hacer? Me puede matar, no, eso es ser paranoica, pero, ¿y si sí me hacía algo?

Está bien, no podía dejar que una niña, lo más probable mas chica que yo, me intimidara, ella era nada comparada conmigo, yo ya había conseguido la atención de Bill, y como consecuencia ahora tenía una cita con él. Georg llegó con nuestras bebidas, yo había pedido un frapucci-moka grande deslactosado light, no era muy difícil de recordar, y Adriana había pedido un latte, la niña era muy simple, nada comparada conmigo, bueno, Georg se sentó en frente de mí, ignorando a Adriana, a veces me daba penita, pareciera que no tuviese amigas, pero por lo que me contaba ella también era nueva acá.

-Vale, tú sí que no eres complicada.- dijo Georg sarcástico mientras me daba mi café.

- Jajajaja lo sé.- le dijo entre carcajadas, él le estaba dando su café a Adriana.

-Y, ¿cómo va todo con Bill?- me preguntó.

-Muy bien, tengo una cita con él, pero es hasta el viernes.- hice pucherito.

-¿De verdad?-

-Sí-

-Qué raro.- Georg me estaba escondiendo algo, ¿o era solo mi paranoia?

-¿Qué es raro?- le pregunté decidida.

-No, nada.-

-¿De qué hablan?- preguntó Adriana entrometiéndose en la conversación.

-Nada.- dijimos Georg y yo al mismo tiempo.

-Ah está bien, iré por azúcar, ¿gustan algo?- Adriana se oía decepcionada.

-No.- le dije sin verla.

-No gracias.- Georg siempre tan amable.

Cuando Adriana se paró los dos la seguimos con la mirada, ella entró al baño, nosotros simplemente nos reímos al mismo tiempo, que malos éramos, yo quería seguir hablando del tema pero las fans asediaban a Georg, mucha gente en Nueva York lo conocía. Me llamó la atención que uno de los fans era un hombre, no siempre se ven hombres pidiéndoles el autógrafo a sus artistas favoritos, a menos que sean personas como Megan Fox o Scarlett Johansson.

-Hola, ¿me podrías dar tú autógrafo?- le pregunto el muchacho.

-Sí claro, ¿Dónde lo quieres?- le dijo Georg mal pensado la pregunta.

El niño se dio cuenta y puso una cara de trauma impresionante. – Aquí.- le dijo mientras le entregaba un plumón y un poster de la banda.

-Toma.- Georg le entregó el poster firmado y una sonrisa inigualable.

-¿Me puedo tomar una foto contigo también?- le preguntó el.

-Está bien, Val, ¿puedes tomar la foto porfa?-

-OK.- le dije mientras me contenía, tenía tantas ganas de reírme.

Les tomé la foto y el muchacho se fue, ya, un momento a solas con Georg, por fin, ahora le podía sacar la información, toda la que yo quisiera. Estaba a punto de hablar cuando Adriana volver. ¡Esto no era posible! Siempre que quería hablar con alguien o cuando estoy a punto de sacar información valiosa llegaba la gente, no me podía estar pasando esto, y menos en el momento más importante de mi vida, cuando estaba a punto de ver si Bill me quería o solo me estaba usando, que no creo, pero igual.

-Adriana, no quiero se grosera ni nada, pero tengo que hablar en privado con Georg, ¿puedes irte?- le dije lo más sutil que pude.

-Bueno, pero solo tengo una pregunta.- me dijo seria.

-¿Cuál?-

-¿A caso eres parte del TH staff?- me preguntó amenazante.

-No, ¿Por?- la pregunta me confundía.

- Porque actúas como si fueras la novia de alguno de los integrantes o alguien del staff, pero no lo eres, eres demasiado ingenua, fea y puta para serlo.- Adriana me estaba insultando, ¿cómo se atrevía?

-Mira, Adriana, por si no lo sabías, tengo una cita con Bill Kaulitz, mi mejor amiga es casi novia de Tom, Georg es un gran amigo, pero eso es obvio hasta para una rubia inútil como tú, así que no me juzgues ni insultes sin conocerme, y hazme un enorme favor, no insinúes cosas que ni siquiera sabes si son ciertas o no, ahora ya que respondí todas tus dudas, lárgate.-

Yo estaba roja de enojo, sentía como si estuviera saliendo humo por mis orejas, como en las caricaturas. Adriana se me acercó, me tiro el café encima y se dio la vuelta, yo no iba a dejar que esto se quedara así, me acerque a ella, le di la vuelta para que su cara me quedara justo a mi alcance y le di una cachetada, todo el mundo se nos quedo viendo, pero no me importo no iba a dejar que una cualquiera me insultara y me humillara en frente de todo Starbucks. Ella me siguió el juego y me empujo, yo la empuje a ella, y luego ella me golpeo el costado de la cara y yo le golpee la barbilla, Georg se paró, pero no pudo separarnos, él había tomado a Adriana pero esta lo había mordido y pisado, seguimos con los golpes hasta que yo me caí al suelo, ella me estaba pateando en las costillas no lo suficientemente fuerte para que se me rompieran, pero era doloroso; llego un policía y nos separó, escuche como uno de los dos policías llamaba a una ambulancia, supuse que era para mi, también escuche como Georg hablaba por teléfono, tal vez estaba llamando a Bill, el policía que estaba sosteniendo a Adriana le estaba poniendo unas esposas, me pregunto qué será de ella.

Pasaron unos 10 o 15 minutos cuando llegó la ambulancia, un paramédico me cargo y me puso sobre una camilla, luego otros 3 paramédicos lo ayudaron a meterme a la ambulancia, Georg dijo que era un familiar mío y se subió, fue eterno el camino hacia el hospital y para empeorar todo estaba inmovilizada. Entramos por urgencias y me subieron a un cuarto, ahí Georg me empezó a hablar.

-Vale, ya le avise a Bill que estas aquí, está muy preocupado.- el estaba agitado.

-Gra….Gracias.- le dije con dificultad.

-No hables, recuerda que se te rompió una costilla.- asentí con la cabeza, pero también me dolía.

Minutos o tal vez horas después llegaron María y Tom, no se veían muy felices el uno con el otro, luego le preguntaría que le pasaba, pero ahora estaba ansiosa por ver a mi Bill, si, MI Bill.

-Vale. ¡Dios Mío! Si tan solo hubiera estado ahí.- me dijo María sintiéndose culpable, no era su culpa y ella lo sabía.

-Vale, espero que te recuperes pronto, dime quien te hizo esto para irlo o irla a golpear.- me dijo Tom
.
Yo intente sonreír, pero me dolía; pasó más tiempo, y nada de Bill, tal vez no le importaba tanto como me decía. Al final del día yo había perdido todas las esperanzas de verlo en este hospital, consolándome y cuidándome, cuando Georg y Tom se pararon y caminaron a la puerta, nos dijeron que iban por algo de tomar y desaparecieron, tardaron bastante en volver a subir a mi cuarto, y ahora que lo pienso bien, no había la necesidad de bajar por algo de tomar, pero al final entendí que solo era una excusa, ya que cuando regresaron, me dieron una gran sorpresa, Bill estaba entre ellos dos, con una cara de preocupación que hasta a mi me dolía; él se acercó a mi rápidamente, empujando a todo el mundo de su camino, al llegar a donde yo estaba, postrada en una horrible e incómoda cama de hospital, él se agacho y tomo una de mis manos, la que no estaba rota.

-Vale, lo siento mucho, yo se que todo esto fue mi culpa, si no le hubiera dicho a esa sicópata que fuera contigo al Starbucks nada de esto hubiera pasado.- me dijo mientras contenía unas lagrimas hasta que no pudo más.

-No…No es…Tu culpa.- le dije con algo de dificultad, el suero me ayudaba mucho.
-Shh, no hables, y claro que es mi culpa de verdad, me hubiera gustado estar ahí, para protegerte, no tienes idea cuanto te quiero, no sabes lo que tú y tu bienestar significan para mi, desde que te vi y hable contigo te convertiste en mi único pensamiento, creo que….que…-

-Hola, vengo a checar a la paciente.- dijo el doctor interrumpiendo a Bill.

CONTINUARÁ……


By María

0 comentarios:

¡Cuidado!

ESTAS HISTORIAS POSEEN DERECHOS DE AUTOR Y COPYRIGHT REGISTRADO. NO PUEDEN SER TOMADAS NI UTILIZADAS SIN PERMISO PREVIO DEL AUTOR.

¿De dónde vienen humanoides?


 

Blogger Template | Created by Adam Every