Capítulo 17 "Un beso y una enferma"

Capítulo 17 "Un beso y una enferma"



-¡María, Por favor sal del baño!- me gritaba a Tom, él estaba casi llorando por el tono de su voz.
-¡Ya voy!- le grité de vuelta, tome un papel de baño, me soné y salí.
-María, me estas matando de preocupación.- me dijo mientras extendía sus largos brazos hacia mi y me abrazaba protectora mente, yo lo abracé de vuelta y empece a llorar, esta vez era real.
-María ya no llores por favor Val va a estar bien, tu misma dijiste que ella era fuerte.-
-Si lo se.- le dije mientras me secaba las lágrimas, yo sabía que ella iba a superar todo esto, no tenia la menor duda.

Ahí me di cuenta que la Vale era la fuerte, aunque todo el mundo pensara que era yo, la verdadera persona que podía soportar todo, era ella.
Tom me seguía abrazando, me sentía feliz y tranquila en sus brazos, como si su abrazo fuese un escudo protector, un escudo anti todo lo malo, me hubiera gustado quedarme así con él, pero lamentablemente para mí, teníamos que volver con Vale. Yo saqué mi celular del bolsillo izquierdo de mi pantalón, marque un número que rápidamente me había aprendido y me pegue el teléfono al oído. Contestaron y la conversación empezó.

------EN EL TELÉFONO------
-Hola, ¿qué pasó?- me preguntó Sofia.
-Nada, solo quería saber si ya estaban arriba.-
-Aún no, si quieren los esperamos para subir.-
-No, esta bien, suban y los alcanzamos.- le dije a Sofia mientras contenía mas lágrimas, esta vez había explotado, y ni siquiera yo lo podía negar.
-¿Estas bien?-
-Si, de verdad, no se preocupen.- le sonreí al teléfono, que rara era yo.
-Emmm...de acuerdo, ya estamos subiendo al ascensor, me voy chao.-
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Se cortó la llamada, cerré mi celular y lo volví a meter a mi bolsillo, suspiré y mire a Tom, lo miré como nunca lo había visto antes, de verdad estaba enamorada, perdida y locamente enamorada, su mirada posaba sobre la mía, sus bellos y marrones ojos se conectaban con mis ojos cafés, mis ojos no eran hermosos como los suyos, mis labios no eran tan irresistibles como los suyos, pero en lo único en que yo la ganaba era en el amor, en el amor que sentía hacia su persona, lo deseaba tanto física y sentimentalmente, él era mi única adicción, la única razón por la que no me daba por vencida, él me mantenía de pie.

-¿Subimos?- me pregunto mientras tomaba fuertemente mi mano.
-Sí, claro.- le dije distante y distraída.
-¿Te sientes bien?-
-Solo estoy preocupada, vamos a ver a Vale.-

Nos dirigimos al ascensor, había unas tres personas esperando, pero al ver a Tom y lo imponente que era las tres personas pensaron dos veces antes de subir al elevador con nosotros, al final ganamos y nos subimos solos, completamente solos.

-¿Sabes algo?- me preguntó Tom coquetamente.
-¿Qué?-
-Estamos solos, en un ascensor, y el nuestro es el último piso.- me dijo mientras hacía énfasis en la palabra solos.
-Mhhmmmm.- le dije mientras humedecía mis labios y me acercaba hacía él.
-Opino lo mismo.-

Me tomó de la cintura con una mano, y con la otra me quito el mechón de pelo que tenía en la cara, luego tomo esta delicadamente y unió sus labios con los míos, este beso fue muy, pero muy apasionado, pero lo tierno le ganó; la verdad nunca pensé que Tom, el "pervertido" y "frío" del grupo pudiera ser tan tierno, tan acomedido y tan romántico, no romántico en la forma tradicional, como lo era Bill, sino romántico en su propio estilo; nos seguimos besando, no nos separábamos, a veces ni siquiera para respirar. Todo tiene que tener un fin ¿O no? La puerta del ascensor se abrió en el último piso, en nuestra parada, ahí había una madre con sus hijos esperando a poder meterse al ascensor, al ver nuestro apasionado y amoroso beso, la madre murmuró algo que sonaba como "la juventud de hoy", mientras que movía la cabeza de un lado hacía otro como diciendo No; los niñitos, ambos hombres, eran otra historia, uno tenía alrededor de unos diez y el otro tenía unos siete, los dos se nos quedaban viendo, curiosos, queriendo saber que era lo que estábamos haciendo. Mi único ángel y yo nos sonreímos como si fuésemos cómplices, y nos bajamos del ascensor tomados de la mano, caminamos lentamente hasta el cuarto donde Vale estaba, no queríamos entrar a esa estancia de tristeza y dolor, de preocupación y rencor, pero al final, lo hicimos, entramos, yo porque Vale era mi Hermana, mi mejor amiga, y Tom por solidaridad.

-Vale, ¿cómo te sientes?- le dije mientras soltaba a Tom para acercarme a Vale, él no se acercó mas, no estaba tan apegada a Vale como los demás.
-Mucho mejor, gracias por estar acá conmigo, apoyándome y ayudándome a superar todo esto.-
-Twina, sería demasiado mala onda no estar acá.- las dos sonreímos, al parecer Vale iba a poder salir mañana en la mañana, solo unas pocas horas aquí, ya eran las 9:00 de la noche y el tiempo de visitas ya estaba por terminas, me dirigí a Bill. - Bill, si quieres tu ve a dormir un rato y yo me quedo con Vale, has estado acá todo el día, de verdad, necesitas descansar.-
- No gracias.- me dijo el testarudo y determinado.
-Bill...-le dijo Vale,- Por favor, descansa, en la mañana puedes estar conmigo.-
-Esta bien.- le contestó haciendo pucherito, todo el mundo se rió él solo cruzó los brazos, besó a Vale en la cabeza, diciéndole que nada iba a pasar y se fue.
Le siguió Gustav y Georg, luego Sofia y por último Tom, la Vale y yo estábamos solas, por fin, le tenía que contar todo, tal vez suene egoísta ya que ella esta en el hospital y no debería estar escuchando MIS problemas, pero no puedo contenerlo mas, me acerque a ella, me acosté en la camilla, como solíamos acostarnos las dos en la cama de la otra cuando dormíamos en la misma casa.

-Vale, yo se que suena egoísta, pero, ¿te puedo contar algo?- le pregunté nerviosa, aunque sabía que me diría que sí.
-Claro, sabes que cuentas conmigo para lo que sea.-
-Ok.- respire hondo, ella me vio con cara expectante y proseguí.- Bueno, ¿ves que mis papás se están divorciando?- le pregunté retó-ricamente.
-Si.-
-Este todo eso del divorcio esta saliendo muy muy mal, mis padres se odian y ni siquiera pueden estar en el mismo cuarto juntos, mi hermano, creo que se esta empezando a meter en eso de las drogas, porque no le prestan atención, bueno mi madre y mi padre no le prestan atención a nadie mas que a ellos mismos, la verdad me siento impotente, como si no pudiera hacer nada, aunque la verdad no puedo, estoy preocupada, y...y...ya n-no se qu-que hacer.- le explique mientras rompía en lágrimas, todo esto de Tom me hacía feliz, pero la tristeza y frustración que llevaba en mi interior era mas grande, sentía que ya no podía vivir, mas bien, que ya no quería vivir.....

CONTINUARÁ.....

By María

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